El Ministerio de Comercio de China anunció este jueves el inicio de una investigación sobre los aranceles y restricciones aplicados por México a productos y empresas del país asiático, lo que marca un nuevo capítulo en las tensiones comerciales internacionales.
De acuerdo con el comunicado oficial, el procedimiento abarcará los planes del gobierno mexicano para elevar impuestos a automóviles, autopartes, textiles y juguetes de origen chino, así como otras limitaciones comerciales y de inversión impuestas en los últimos años. El proceso tendrá una duración inicial de seis meses, con posibilidad de prórroga.
Pekín cuestionó la influencia de Estados Unidos en la política comercial mexicana.
“En el contexto del abuso de aranceles por parte de Estados Unidos, los países deben oponerse conjuntamente al unilateralismo y al proteccionismo, y nunca sacrificar los intereses de terceros debido a la coerción de otros”, señaló un portavoz del Ministerio de Comercio.
Hasta el cierre de esta edición, la Secretaría de Economía no había emitido comentarios. Sin embargo, analistas consideran que la reacción de Pekín era previsible tras el anuncio de México sobre nuevos aranceles y advierten que China interpreta la medida como una concesión a presiones de Washington.
El contexto internacional refuerza esa visión: el mismo jueves, China incluyó a seis empresas estadounidenses en sus listas de control de exportaciones y de entidades no fiables, mientras ambas potencias buscan un acuerdo duradero.
De manera paralela, el Ministerio de Comercio chino abrió una investigación antidumping contra las nueces pecanas importadas de Estados Unidos y México. El procedimiento se extenderá hasta el 25 de septiembre de 2026, con posibilidad de prórroga por seis meses.
Las pesquisas preliminares señalan que las pecanas norteamericanas y mexicanas se habrían vendido en el mercado chino por debajo de su valor normal, ocasionando daños a la industria local.
“Los productos agrícolas suelen ser un blanco fácil”, explicó Even Rogers Pay, analista de Trivium China en Pekín. Añadió que al incluir a México y Estados Unidos en el mismo proceso, Pekín abre una vía para que el gobierno mexicano busque un acuerdo que le permita ganar ventaja competitiva frente a los productores estadounidenses.














