“POLLO” GOBERNADOR, A HACER NEGOCIOS Y GALINDO ALCALDE, A TRANSITAR EN MEDIO DE LA OLA VERDE
Le bastaron sólo nueve años a Ricardo Gallardo Cardona para ganar la gubernatura del estado y vencer al PAN, PRI y MORENA y convertir así al Partido Verde Ecologista de México, en la primera fuerza política en la entidad. El llamado “Pollo” ganó la gubernatura por cerca de 58 mil votos de diferencia contra su rival más cercano. Siete de quince diputaciones locales. Seis curules federales de siete en disputa. Además de dieciséis Presidencias Municipales.
Fue una madriza, la que le puso Gallardo y su partido Verde, a sus rivales en la elección del pasado domingo seis de junio.

La forma de operar de la gallardía es muy sencilla: mucho dinero y mucha exposición mediática. Durante los nueve años arriba mencionados, Gallardo no dejó de trabajar. Estuvo inactivo sólo los meses que fue encarcelado en un penal de máxima seguridad acusado de desvío de recursos y lavado de dinero.
Los rivales de Gallardo, llámense PRI, PAN o MORENA basaron su estrategia electoral en desprestigiar al “Pollo” por esos hechos ya referidos de su encarcelamiento y de dónde salió no porque fuera inocente, sino porque los delitos por los que se le acusó fueron mal tipificados y ello permitió que, un juez le diera un amparo. La autoridad que lo detuvo no continuó el proceso integrando de nueva cuenta el expediente, lo que permitió que los abogados de Ricardo, llevara a conclusión el asunto.
“Un güey que estuvo en la cárcel, nunca será Gobernador”, se escuchaba entre la clase política potosina y cuyo mayor error fue, minimizar a Ricardo Gallardo y sus huestes.
Luego de su salida de la cárcel, Gallardo contendió por una Diputación Federal cobijado por el PRD y el PAN, mientras su padre Ricardo Gallardo Juárez buscó la reelección en la Alcaldía potosina. Papá pollo perdió, pero el junior salió avante y de inmediato inició otra campaña en la búsqueda de la gubernatura.
Fueron casi tres años de le gestión de Gallardo Cardona en Soledad de Graciano Sánchez. Luego fue encarcelado mientras su padre llegaba a la Presidencia Municipal de la capital de San Luis. Al salir de prisión y luego de unos meses de receso, el “Pollo” se enfiló a la legislatura federal. Y de inmediato, al tiempo que se desempeñaba en la Cámara Baja como un aliado del Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, se perfilaba a la Gubernatura del Estado.
Nueve años ocupó para terminar con la “dictadura” potosina del PRI-PAN que por 90 años administró la primera magistratura de la entidad.
Importante papel en todo este proceso jugó Ricardo Gallardo Juárez, sobre quien pesan diversas denuncias por el robo de miles de millones de pesos de la Presidencia Municipal capitalina y de lo cual existen pruebas suficientes para que se hubiera detenido y encarcelado, al igual que sucedió con su hijo.
Gracias al contubernio con el Gobernador del Estado, Juan Manuel Carreras y al acuerdo del “Pollo” con López Obrador, no se hizo justicia y nunca se hará en el latrocinio más descarado a las arcas potosinas que, sirvió para financiar parte de la reciente campaña de los verdes.
Ahora, Ricardo Gallardo Cardona arriba al máximo poder del estado con la fuerza de haber vencido a una alianza de cuatro partidos, PRI-PAN-PRD y Conciencia Popular, así como al poderoso partido del Presidente de le República: MORENA que, ganó 11 de las 15 gubernaturas en disputa.
Y, con decenas de medios de comunicación potosinos aliados y otros que ya se la cuadraron, así como una mayoría en el Congreso local, Ricardo Gallardo afirma que comenzará la transformación de San Luis desde las primeras horas en que esté en Palacio de Gobierno.
Es muy posible que así lo haga. Los “apoyos” y el circo social que le encantan a los ciudadanos, serán una marca de su mandato. Al tiempo que hará jugosos negocios aprovechando los más de 50 mil millones del presupuesto del estado. Ya festejo el pasado lunes en la Plaza de los Fundadores con la banda Calibre 50 y el pasado domingo en la Plaza Principal de Soledad de Graciano Sánchez con los Cardenales de Nuevo León, ya con el acta de mayoría bajo el brazo como el ganador de la elección
No habrá un narco estado. No habrá un baño de sangre o levantones por doquier, pues el ejercicio del poder no lo permite.
Lo que sí, que el “Pollo” incrementará aún más su fortuna y será una labor titánica enfrentar su proyecto político en los siguientes doce años.
Por su parte el ganador de la Presidencia Municipal capitalina, Enrique Galindo Ceballos tiene una labor harta complicada al tener que transitar con un Gobierno Verde. Con pocos diputados que lo respalden, no tendrá margen de maniobra para destacar al frente de la comuna.

Y aun, sin que hubiera recibido la constancia de mayoría Ricardo Gallardo, Galindo ya se le había cuadrado anunciando que trabajaría de la mano con el Gobernador electo, por lo que se avizora una buena “colaboración” entre ambos. En apariencia será, pues el “Pollo” lo dejará transitar. Aparentará coordinación, pero en los hechos urdirá el plan para joderlo en las elecciones entrantes y quedarse con la alcaldía potosina que, fue lo único que le faltó.
Galindo no es un excelso político y si no se prepara desde ya, para la embestida de Gallardo, su carrera política podría ser muy breve: tres años nada más.
Al tiempo se verá con mayor claridad el asunto que, para quienes conocen un poco a Gallardo y saben de su desmedida ambición, en las elecciones que habrán de realizarse en tres años, irá por lo que le faltó conquistar del estado y la capital es una de las joyas de la corona.
Así que, Enrique Galindo no puede confiarse y creer en Ricardo Gallardo Cardona, sí lo hace, en el pecado llevará la penitencia y pronto verá truncadas sus aspiraciones de ser Gobernador. Ya en otras entregas hablaremos del tema.
Sea por Dios y que la virgencita de Guadalupe nos ampare de la nueva ola verde que, en muy poco tiempo, gobernará nuestra querida entidad.













