México se colocó en el primer lugar mundial en mercados criminales dentro del Global Organized Crime Index 2025, elaborado por la Global Initiative Against Transnational Organized Crime, al alcanzar una calificación de 8.27 sobre 10 en el indicador Criminal Market Scores.
El país encabeza la lista por encima consolidándose como la nación con mayor presencia y diversificación de economías ilícitas a nivel global.
El ranking internacional ubica a México en la primera posición de mercados criminales, seguido por Myanmar, Colombia, Irán, Nigeria, Kenia, Brasil, Sudáfrica, Ecuador y Emiratos Árabes Unidos dentro de los diez primeros lugares.
El índice también coloca entre las naciones con mayores niveles de actividad criminal a Afganistán, Rusia, Turquía, India, Paraguay, Arabia Saudita y China, mientras que países como Canadá, Japón, Nueva Zelanda, Finlandia e Islandia aparecen en posiciones considerablemente más bajas.
De acuerdo con el perfil país “México” y el apartado estadístico Appendix / Section 5 del índice internacional, publicado por la Global Initiative Against Transnational Organized Crime, México alcanzó además una calificación de 7.68 sobre 10 en criminalidad general, lo que lo coloca como el tercer país con mayor criminalidad organizada del mundo, sólo detrás de Myanmar y Colombia.
El informe advierte que el país registra una combinación de mercados ilícitos diversificados, presencia territorial de grupos criminales y debilidad institucional para responder a la violencia y la infiltración del crimen organizado.
El estudio señala que México es actualmente un nodo estratégico para el tráfico internacional de drogas sintéticas, especialmente fentanilo y metanfetamina, además de fungir como corredor clave para el tráfico de armas provenientes de Estados Unidos, la extorsión, el comercio ilegal de mercancías, la minería ilícita y el robo de combustible conocido como huachicol.
Los puntajes más altos obtenidos por el país corresponden precisamente al tráfico de drogas sintéticas, tráfico de armas y extorsión, todos con evaluaciones de 9 sobre 10.
El perfil elaborado por el organismo internacional destaca la operación y expansión de grupos como el Cártel Jalisco Nueva Generación y el Cártel de Sinaloa, organizaciones que, según el reporte, han ampliado sus redes hacia Estados Unidos, Centroamérica y otros mercados internacionales. El índice describe que estas estructuras criminales mantienen control territorial, redes financieras y vínculos con economías formales e informales, fortaleciendo su capacidad de operación.
En materia de resiliencia institucional, México obtuvo una calificación de 4.50 sobre 10, ubicándose en la posición 111 de los 193 países evaluados.
El informe interpreta este resultado como una capacidad limitada del Estado para enfrentar de manera eficaz al crimen organizado. Entre las principales debilidades detectadas se encuentran fallas en los sistemas de procuración de justicia, fiscalías especializadas insuficientes, problemas en el control penitenciario, corrupción y limitaciones en las políticas de seguridad pública.
El reporte también subraya que la militarización de la seguridad no ha logrado contener la expansión de las organizaciones criminales ni reducir la violencia.
De acuerdo con el análisis, las redes delictivas han conseguido infiltrarse en instituciones públicas y sectores económicos estratégicos, consolidando su presencia en distintas regiones del país, particularmente en estados fronterizos y corredores comerciales.
Otro de los aspectos señalados por el índice es el impacto económico y social que genera la criminalidad organizada. El documento vincula la expansión de los mercados ilícitos con presiones sobre la economía formal, incremento de la migración irregular, tráfico de personas, extorsiones y afectaciones directas a comunidades y sectores productivos.
El organismo internacional describe a México como un “epicentro criminal global” debido a su ubicación geográfica, su extensa frontera con Estados Unidos y la infraestructura logística que facilita operaciones de redes transnacionales.
El informe también advierte que la criminalidad organizada en México mostró un incremento respecto a evaluaciones anteriores.
Mientras en ediciones previas el país registraba 7.57 puntos, en 2025 alcanzó 7.68, reflejando, según el documento, una consolidación y diversificación de las economías ilícitas.













