La reducción será de dos horas por año hasta llegar a 40 en 2030; se creará un registro electrónico obligatorio para vigilar el cumplimiento
La Presidenta Claudia Sheinbaum anunció el envío al Senado del proyecto de reforma que permitirá implementar de manera gradual la jornada laboral de 40 horas semanales a partir de 2026, tras un acuerdo entre sectores empresarial, sindical, académico, gubernamental y organizaciones civiles. La propuesta plantea una reducción de dos horas por año hasta concretarse en 2030, lo que beneficiará a 13.4 millones de trabajadores.
La reforma entraría en vigor el 1 de mayo de 2026 y en enero de 2027 iniciaría la primera disminución, estableciendo jornadas de 46 horas; en 2028 bajará a 44; en 2029 a 42; y en 2030 quedará en 40 horas, sin afectación a salarios ni prestaciones. También se prohibirá el trabajo extra en menores de edad y se fijará un máximo de cuatro horas triples por semana.
Se contempla la creación de un registro electrónico de jornada, obligatorio para empleadores, con el fin de verificar el cumplimiento de las horas ordinarias y extraordinarias. Además, se prevé un esquema de entre nueve y 12 horas extra voluntarias por semana, distribuidas en un máximo de cuatro horas diarias.
La Organización Internacional del Trabajo ha señalado beneficios como reducción de fatiga, menor riesgo de accidentes y mayor equilibrio entre vida laboral y personal. Entre junio y noviembre se realizaron más de 40 mesas de trabajo para consensuar la ruta de implementación.
El presidente del CCE, Francisco Cervantes, destacó la importancia del diálogo continuo con el Gobierno federal, mientras que Reyes Soberanis, del Congreso del Trabajo, afirmó que la transición a 40 horas representa un avance en justicia social para la clase trabajadora.














