El presidente Donald Trump anunció este viernes un incremento del 25 % al 50 % en los aranceles a las importaciones de acero, medida que entrará en vigor el 4 de junio. Durante un mitin en la planta de US Steel en West Mifflin, Pensilvania, Trump afirmó que esta acción busca proteger la industria siderúrgica nacional y frenar la entrada de acero extranjero, especialmente el proveniente de China. Desde el inicio de su administración, los precios del acero han aumentado un 16 %, según el índice de precios al productor.
En el mismo evento, Trump respaldó una asociación entre US Steel y la japonesa Nippon Steel, que contempla una inversión de 14 mil millones de dólares en Estados Unidos y la creación de aproximadamente 70 mil empleos. Aunque inicialmente se opuso a la adquisición, el presidente ahora apoya el acuerdo bajo la condición de que US Steel mantenga su sede en Pittsburgh y que el control de la empresa permanezca en manos estadounidenses. Se establecerá una “acción de oro” que permitirá a EE. UU. vetar decisiones estratégicas, asegurando así la soberanía industrial.
El sindicato United Steelworkers ha expresado reservas sobre la asociación, citando preocupaciones relacionadas con la seguridad nacional y el empleo. Sin embargo, Trump aseguró que no habrá despidos y que todos los trabajadores recibirán una bonificación de 5 mil dólares. La inversión incluye 2.200 millones de dólares destinados a modernizar la planta de Pensilvania y otros 7 mil millones para instalaciones en Alabama, Arkansas, Indiana y Minnesota.
Esta serie de medidas refuerza la política proteccionista de Trump y su compromiso con la revitalización de la industria manufacturera estadounidense, especialmente en estados clave como Pensilvania. La combinación de aranceles elevados y asociaciones estratégicas busca consolidar la posición de EE. UU. en el sector siderúrgico global.














