En Hagenbach, Francia, se encontró un pequeño de 9 años dentro de la cajuela de una furgoneta. Se encontraba desnudo, en posición fetal, con desnutrición severa, sus músculos desgastados por la falta de movimiento. y rodeado de basura y excrementos. Fueron agentes policiacos quienes abrieron el vehículo y encontraron al niño.

Está búsqueda sucedió tras los reportes de un vecino que escuchó llantos que emanaban del interior de un vehículo estacionado. Las investigaciones los llevaron hasta el padre del pequeño quien confesó haberlo abandonado en esa cajuela desde noviembre del 2024. El hombre de 43 años declaró que lo hizo para garantizar la “protección del pequeño”.
El niño vivía con su padre, madre y su hermana mayor hasta que sus padres se separaron. El papá se quedó con la custodia de sus hijos, y se los llevó a vivir con su nueva pareja, conformada por la madrastra y su hermanastra.
Según él, la madrastra del niño planeaba ingresar al menor de forma permanente a un hospital mental, por lo que optó por ocultarlo. Para que no existieran sospechas, les dijo a sus familiares que habían internado al pequeño en una institución médica, mientras que a los maestros les informó que lo habían cambiado de escuela.
Sin embargo, según el fiscal Nicolas Heitz, no hay registros médicos que avalen problemas psiquiátricos presentados en el infante.
El menor permaneció doblado durante periodos prolongados dentro de la cajuela de la camioneta desde 2024, tiempo en el que jamás tomó un baño, según declaró su padre, situación que lo dejó con graves riesgos en su salud transformando su piel en un ecosistema propicio para infecciones.

Su padre de 43 años declaró ante la policía que le daba de comer dos veces al día, además de que lo ayudaba con sus necesidades básicas al llevarle botellas y otros recipientes para que hiciera del baño, todo siempre dentro de la camioneta estacionada al este de Francia.
El niño ha sido puesto bajo la custodia de los servicios infantiles franceses para recibir atención médica y psicológica. Por su parte, el padre enfrenta cargos por secuestro y privación de cuidados, y se encuentra actualmente en prisión. La hermana del niño, de 12 años, y la hija de 10 años de la pareja del padre quedaron bajo la supervisión de los servicios sociales.
La madrastra también fue vinculada al proceso legal bajo cargos de omisión de auxilio a un menor en peligro. Aunque ella alegó desconocer que el niño vivía en el vehículo, admitió haber escuchado ruidos extraños anteriormente sin investigar su procedencia. La investigación continúa abierta para determinar si otras personas estaban al tanto de la situación.

















