Lo que inició como una alarmante serie de ejecuciones selectivas en el corazón de Sinaloa ha cruzado las fronteras estatales. El hallazgo de un cuerpo en el municipio de Tecate, Baja California, acompañado por el mismo empaque criminal —un cerdo de peluche color rosa—, confirma que este modus operandi se ha transformado en un mensaje de alcance nacional entre organizaciones del narcotráfico. En menos de dos semanas, este macabro patrón ya suma múltiples víctimas en el país.
El salto a Baja California: Tortura en Tecate
El pasado sábado 30 de mayo, las alarmas se encendieron en la frontera norte. Sobre el kilómetro 25+500 de la carretera Tecate-Ensenada, elementos policiales localizaron el cadáver de un hombre joven. A diferencia de los casos previos, la víctima presentaba visibles huellas de tortura y se encontraba maniatada.
En la escena del crimen, los peritos aseguraron siete casquillos percutidos y, justo a un costado de los restos, el ya infame juguete de felpa rosa. De acuerdo con fuentes policiales, este mismo sello delictivo se replicó en al menos otras dos escenas del crimen en la región ese mismo día, marcando el desembarco de esta rúbrica en territorio bajacaliforniano.
Hasta antes del fin de semana, esta oleada de asesinatos se había concentrado exclusivamente en la capital sinaloense, donde la Fiscalía General del Estado (FGE) indaga una campaña de ejecuciones sistemáticas:
- 15 de mayo (Fraccionamiento Infonavit Solidaridad): Carlos René “N”, un estudiante de bachillerato de 17 años, fue acribillado en la vía pública mientras caminaba sosteniendo su teléfono celular. Sobre su cuerpo se depositó el primer cerdo de peluche.
- 17 de mayo (Colonia Rubén Jaramillo): Apenas 48 horas después del primer ataque, otro joven fue ejecutado a tiros bajo las mismas condiciones y junto a un juguete idéntico.
- 28 de mayo (Centro / Mercadito Rafael Buelna): Un tercer hombre fue interceptado y ejecutado a balazos en las inmediaciones del tradicional mercado, sobre la calle Hermenegildo Galeana. Elementos de la Policía Municipal acudieron a atender el reporte de las detonaciones, confirmando que los agresores volvieron a dejar el muñeco rosa junto al cadáver.
- 30 de mayo (Tecate, Baja California): Un hombre no identificado fue hallado con huellas de tortura
A pesar de la gravedad y la rápida propagación de estos eventos, ni las autoridades locales ni las dependencias de seguridad a nivel federal han emitido un posicionamiento oficial sobre el significado del símbolo o la identidad del grupo criminal que lo adopta.
No obstante, análisis e investigaciones periodísticas de la región ligan de forma directa esta firma con las cruentas disputas territoriales que fracturan al noroeste del país:
Guerra interna e intercartel: Mientras que en Sinaloa se vive una encarnizada batalla interna entre las facciones de Los Chapitos y La Mayiza (fieles a Ismael “El Mayo” Zambada), en Baja California la violencia se recrudece por la disputa de la plaza entre las células del Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Tradicionalmente, en la historia del narcotráfico, colocar objetos específicos sobre los cuerpos —como monedas, animales o juguetes— funciona como un código para justificar el crimen ante la opinión pública, acusando informalmente a las víctimas de delación (“soplonería”), extorsión o robo de vehículos.
Corresponderá a las fiscalías estatales y a las fuerzas federales determinar mediante los análisis balísticos y de inteligencia si existe una conexión directa entre los homicidios de Culiacán y Tecate, o si se trata de una nueva organización delictiva que busca posicionarse mediante el terror mediático en ambas entidades.












