Más allá de la atención de emergencias, rescates y traslados médicos, uno de los principales desafíos que enfrenta actualmente la Cruz Roja Mexicana en San Luis Potosí es el costo del combustible, un insumo indispensable para mantener operando las ambulancias que diariamente recorren la capital y otros municipios del estado.
El subdelegado estatal de la institución, Jesús Cerecero, explicó que el gasto de gasolina se ha convertido en una de las presiones operativas más importantes debido al número de servicios que atienden diariamente.
“Nosotros batallamos mucho por el combustible; cada unidad en una guardia de mañana se lleva 40 litros y una guardia normal suele llevarse entre 20 y 30 litros. Es importante el volumen de gasolina que se gasta”, señaló.
De acuerdo con los datos proporcionados por la institución, actualmente se realizan cuatro guardias matutinas, dos vespertinas y dos nocturnas cada día. Tomando como referencia un consumo de 40 litros por cada guardia matutina y un promedio de 25 litros para las demás guardias, la Cruz Roja consume alrededor de 260 litros diarios de combustible.
Considerando que el precio promedio de la gasolina Magna en México ronda actualmente los 23.70 pesos por litro, el gasto diario de combustible asciende a aproximadamente 6 mil 162 pesos. Esto significa que la institución destina cerca de 184 mil 860 pesos mensuales únicamente para mantener en circulación sus ambulancias.
La cifra podría incrementarse en los próximos meses con la reapertura de la base de la Zona Industrial, donde se proyecta operar dos guardias matutinas adicionales, una vespertina y una nocturna, con el objetivo de reducir tiempos de respuesta en uno de los sectores con mayor actividad económica y movilidad del estado.
Durante 2025, la Cruz Roja brindó alrededor de 15 mil servicios de emergencia, mientras que cada guardia atiende entre 300 y 400 servicios mensuales. Para este año, la institución prevé un aumento en la demanda debido al crecimiento de la movilidad urbana y al incremento de accidentes viales.
Como parte del fortalecimiento de su capacidad de respuesta, la delegación incorporó recientemente dos ambulancias nuevas, una destinada a Matehuala y otra para la capital potosina.
Actualmente, la Cruz Roja en San Luis Potosí opera con 324 trabajadores, respaldados por aproximadamente 700 voluntarios y 500 alumnos que participan en distintas actividades de apoyo y atención prehospitalaria.
Sin embargo, Cerecero reconoció que aún existen áreas donde es necesario reforzar la operación.
“Nos falta un poco de fuerza operativa en San Luis Potosí; nos falta cubrir una guardia más en las mañanas, que es cuando tenemos la mayor cantidad de servicios”, afirmó.
Mientras las emergencias aumentan y la demanda de atención médica prehospitalaria continúa creciendo, el combustible se ha convertido en un factor clave para que las ambulancias puedan seguir llegando a tiempo donde más se necesitan.












