La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo desestimó este miércoles, durante su conferencia matutina, las versiones que plantean una “profunda división” entre ella y el expresidente Andrés Manuel López Obrador, así como la existencia de bandos identificados como “obradoristas” y “claudistas” al interior de Morena.
La mandataria calificó ese planteamiento como “absolutamente absurdo” y afirmó que López Obrador “ha sido sumamente respetuoso” con su gobierno. Según su versión, el expresidente no le ha enviado ningún mensaje del tipo “haz esto, haz aquello” ni ha expresado desacuerdo con decisiones de su administración.
AMLO, “en la parte del pensamiento”
Sheinbaum explicó que López Obrador se encuentra actualmente “retirado de la vida pública en términos de la acción política”, dedicado a terminar su segundo libro. Señaló que, tras más de 30 años combinando pensamiento y acción política, el expresidente ahora se enfoca en la reflexión, mientras que la parte de la acción de gobierno “ya nos toca a otros”.
“Una idea muy machista”
La presidenta vinculó las versiones sobre un supuesto control de López Obrador desde fuera del gobierno con un sesgo de género. Sostuvo que la narrativa de que “detrás de la presidenta está gobernando López Obrador” responde a “una idea muy machista”, que asume que las mujeres no tienen capacidad para ejercer el gobierno por sí mismas.
Sheinbaum vinculó estos señalamientos con lo ocurrido en semanas recientes en torno al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, señalado por la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York por presuntos vínculos con el narcotráfico —proceso que hasta el momento no ha derivado en una resolución judicial confirmada—.
Según la presidenta, a partir de ese episodio “se inventaron” la idea de una pugna interna, bajo la cual ella tendría que “poner a sus candidatos” en 2027 para demostrar control político. Sheinbaum lo negó de forma tajante: afirmó que las candidaturas en Morena las define el pueblo, “porque lo ponen las encuestas”, y que ni ella ni en su momento López Obrador han participado directamente en esas definiciones.
“Quieren incidir en una división”
La mandataria sostuvo que los señalamientos buscan “debilitar al movimiento” que representa, y adelantó que, según su valoración, ese objetivo “va a fracasar”. Atribuyó el respaldo con el que dice contar su gobierno al cumplimiento de los principios de “no robar, no mentir y no traicionar al pueblo”, así como a los principios juaristas de que “no puede haber gobierno rico con pueblo pobre” y “con el pueblo todo y sin el pueblo nada”.
En el informe también abordó la relación con Estados Unidos, afirmando que la cooperación bilateral se basa en “respeto a la soberanía” y “responsabilidad compartida”, sin que ello implique, dijo, subordinación.
El caso Rocha Moya —quien solicitó y luego reasumió brevemente la gubernatura de Sinaloa antes de volver a pedir licencia— continúa siendo utilizado por sectores de la oposición para cuestionar el manejo de la relación bilateral, mientras la Fiscalía General de la República mantiene abiertas las investigaciones contra el funcionario y otros diez señalados por Washington.












