SOLEDAD. – Héctor Mar del Ángel, exagente estatal, ahora con mando en la Policía Municipal de Soledad de Graciano Sánchez, cartucho quemado con un historial negro en las corporaciones donde se ha desempeñado, siempre como mando, aunque su capacidad sea nula, más opaca que gris. Agresor de periodistas y de la ciudadanía en general, sobre él permea la sospecha de dos hechos criminales donde perdieron la vida dos ciudadanos.
La historia siniestra de Mar del Ángel se hizo en parte pública en 2013; un hombre murió cuando estaba bajo la responsabilidad de los agentes de la Policía Estatal. Recurrieron a la clásica; “se cayó”. En ese entonces fue señalado por sus compañeros de haber asesinado a golpes al detenido en las celdas del Edificio de Seguridad, la víctima se llamó Ángel Javier Rodríguez González.
La entonces Procuraduría General de Justicia del Estado, arrestó en ese entonces a Héctor Edgar Mar por el delito de homicidio en agravio Ángel Javier a quien detuvieron en su domicilio por su presunta participación en una balacera ocurrida en mercado República, sábado 10 de agosto del 2013.
La orden de aprehensión fue librada en contra del policía estatal con fecha del 21 de agosto del mismo año por el delito de homicidio con agravantes.
Luego de la investigación que llevó a cabo la Procuraduría en ese entonces, diversos elementos de Seguridad Pública del Estado, señalaron a Mar del Ángel, como el responsable de la muerte de Ángel Javier, asegurando que el agente golpeó al occiso en diversas partes del cuerpo.
Luego en mayo de 2014 Héctor Edgar Mar del Ángel, recibió el auto de libertad por parte del juez quinto del ramo penal por el delito que era señalado.
Héctor Mar era protegido de Raúl Alanís. El homicidio de 2013 supuestamente no es el único, en 2015 hubo otro homicidio en el que presuntamente estuvo involucrado y por el que supuestamente pago a la Policía Ministerial para salir bien librado.
En septiembre de 2019, Héctor Mar del Ángel fue nombrado director de la Policía Municipal de Ciudad Valles, donde llegó a suplir a José Isidoro Salazar González. Comenzó con su prácticas tipo Torquemada, agresiones a la ciudadanía, a los detenidos y a los representantes de los medios de comunicación, se acumularon denuncias en su contra y nunca se actuó, el alcalde vallense le temía o lo protegía.
Pese al cúmulo de denuncias ciudadanas, se le toleraron todas sus arbitrariedades y en otro de sus excesos, en junio de 2020, fue bañado con agua fría un detenido, Juan José N., bajo el pretexto de que se le bajara la borrachera que traía…, pero se les pasó la mano y murió. Mar del Ángel ni se inmutó, continuó en el cargo como si nada, mientras las protestas arreciaban ya no solo contra él, sino contra quienes lo solapaban.
Finalmente fue corrido, pero ya había hecho mucho daño a los vallenses. Un tiempo estuvo fuera del escenario policial, pero fue solo por unos meses. De pronto en Soledad de Graciano Sánchez presentaron al nefasto personaje como un nuevo refuerzo. Se presentó con piel de cordero, de entrada, les dijo a sus compañeros que no llegaba como jefe, sino como; “un compañero más de ustedes”.
Los vallenses ubican a Mar del Ángel en presuntos actos de extorsión, guachicoleo, cobros indebidos a los policías, entre otras situaciones, además de agresiones a representantes de los medios de comunicación, lo cual ahora pretende implementar en Soledad, lugar donde las ejecuciones, asaltos, desapariciones y robos están a la orden del día y Mar del Ángel ni suda ni se abochorna. Nunca respondió por la muerte del detenido en las celdas de la corporación donde él era el director, en Valles, tampoco la Comisión Estatal de Derechos Humanos ha hecho algo al respecto, le otorgan total impunidad.













