La inflación en México sigue al alza y se ubicó en 4.51% anual durante la primera quincena de junio, de acuerdo con los datos publicados este lunes por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Con un incremento quincenal de 0.10% en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), el país suma ya tres lecturas consecutivas por encima del rango objetivo del Banco de México (Banxico), que va del 3 al 4 por ciento.
Este repunte se vio impulsado principalmente por aumentos en servicios como el transporte aéreo, loncherías, y productos como la carne de cerdo y de res. En contraste, el precio de la electricidad, el jitomate y la papaya presentó reducciones, que si bien aliviaron ligeramente la presión inflacionaria, no fueron suficientes para revertir la tendencia general al alza.
El índice subyacente —que excluye productos de alta volatilidad— avanzó 0.22% en la quincena y se situó en 4.20% anual. En tanto, el componente no subyacente bajó 0.29% respecto a la quincena anterior, aunque su tasa anual se ubicó en 5.25%, revelando persistentes presiones en rubros como los productos agropecuarios.
Analistas del sector financiero señalan que este entorno complica la postura de Banxico, que anunciará este jueves su decisión de política monetaria. Aunque había expectativas de un nuevo recorte de 50 puntos base para ubicar la tasa en 8%, los datos inflacionarios más recientes podrían moderar ese ajuste o incluso posponerlo, ante el riesgo de un repunte más agresivo en los precios al consumidor.
Con este panorama, el control de la inflación vuelve a situarse como uno de los principales retos para la segunda mitad del año, en un contexto donde el crecimiento económico también muestra señales de desaceleración. El mercado estará atento a las señales que emita el banco central y su estrategia frente a un entorno económico global aún incierto.














