En un nuevo episodio de tensión regional, Irán confirmó este viernes la muerte de Amir Ali Hajizadeh, comandante de la Fuerza Aeroespacial de la Guardia Revolucionaria Islámica, tras un ataque aéreo ejecutado por Israel la madrugada del 13 de junio. El operativo también provocó la muerte de otros altos mandos, científicos nucleares y civiles.
El bombardeo, denominado por Israel como “León Creciente”, tuvo como objetivo un cuartel subterráneo al sur de Teherán. De acuerdo con reportes del gobierno iraní, entre los fallecidos se encuentran al menos 20 oficiales de alto rango y nueve especialistas vinculados al desarrollo de tecnología nuclear. La operación habría sido planeada con apoyo del Mossad, utilizando drones, explosivos y ataques coordinados.
La Guardia Revolucionaria confirmó la muerte de Hajizadeh, figura clave en el desarrollo de misiles balísticos y drones de largo alcance. Israel aseguró que el ataque buscó frenar avances en el programa nuclear iraní y fue dirigido a centros de enriquecimiento en Natanz y Fordo. Además, afirmó que logró neutralizar varios sistemas de defensa aérea iraní.
En respuesta, Irán lanzó más de 100 misiles y drones hacia ciudades israelíes como Tel Aviv y Jerusalén, generando múltiples explosiones. Medios oficiales reportan al menos 78 muertos y más de 320 heridos del lado iraní. El Consejo de Seguridad de la ONU convocó una reunión urgente, mientras gobiernos europeos pidieron contención para evitar una guerra a gran escala en Medio Oriente.














