El director de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), Terry Cole, reveló que viajó a la Ciudad de México para reunirse con el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, en un encuentro que hasta ahora no había sido informado públicamente por las autoridades de ninguno de los dos países.
De acuerdo con información publicada por Infobae, Cole dio a conocer la visita durante una entrevista conjunta difundida por la DEA el 27 de agosto, en el marco de la Conferencia Internacional de Aplicación de la Ley en materia de Drogas, IDEC 40, celebrada en Argentina. El funcionario estadounidense no precisó la fecha exacta ni las razones específicas del encuentro en territorio mexicano.
El jefe de la DEA explicó que durante esa visita ambos funcionarios acudieron juntos a rendir homenaje a personas fallecidas en México, aunque no identificó a quiénes ni proporcionó mayores detalles sobre las circunstancias. Cole comparó ese momento con una visita realizada anteriormente por Harfuch a las oficinas centrales de la agencia en Washington, donde ambos recorrieron el memorial dedicado a víctimas del fentanilo.
Al referirse a esos encuentros, Cole resumió la relación entre ambos funcionarios con la frase: “Así es como luce una verdadera relación”. Antes de que se conociera esta visita, los encuentros documentados entre los dos se limitaban a una reunión en Washington, reportada por la DEA el 16 de marzo de 2026, y al reciente encuentro que sostuvieron en Argentina.
Durante la entrevista, Cole también agradeció públicamente a Harfuch y a su equipo el trato otorgado a los agentes estadounidenses que trabajan en territorio mexicano. “Realmente quiero agradecer a Omar y a su equipo por dar la bienvenida a los agentes de la DEA que trabajan en México. Dice mucho su compromiso, pero también dice mucho la hospitalidad que nos brindan mientras estamos allá”.
El titular de la agencia antidrogas estadounidense sostuvo que la cooperación entre ambos países se ha fortalecido mediante intercambio cotidiano de información, investigaciones conjuntas y visitas de trabajo. También señaló que las instituciones encargadas de combatir el narcotráfico deben adaptarse continuamente a los cambios tecnológicos y a la evolución de las drogas sintéticas.
Cole aseguró que la relación con las autoridades mexicanas todavía tiene margen para ampliarse. “Esto es solo el comienzo de esta relación”, expresó durante la conversación. Harfuch no respondió directamente al agradecimiento relacionado con la presencia de los agentes de la DEA, pero centró su intervención en el intercambio institucional y en la cooperación construida durante los últimos meses.
Ambos funcionarios coincidieron en que parte de la confianza entre ellos deriva de sus respectivas trayectorias policiales. “Empezamos como policías de patrulla, y es a través de esa experiencia que tenemos un vínculo en común”, afirmó Cole al referirse a su relación con el secretario mexicano.
Harfuch respondió que existe respeto entre ambos por el trabajo desarrollado durante sus carreras. “Aunque él ha estado más tiempo en la policía, ese respeto y esa confianza se valoran enormemente”, señaló. El secretario explicó que el acercamiento también se fortaleció a partir de los acuerdos alcanzados entre los gobiernos de Claudia Sheinbaum y Donald Trump.
Uno de los puntos que Harfuch identificó como detonante de una mayor coordinación fue la Operación Frontera Norte, mediante la cual México desplegó 11 mil elementos de la Guardia Nacional en la zona fronteriza. El funcionario explicó que después de esa movilización preventiva se buscó incrementar el intercambio de información y las investigaciones conjuntas.
“Después de ese gran despliegue, que fue un despliegue preventivo, se trató de que fortaleciéramos los lazos en investigación y pudiéramos intercambiar información con el único objetivo de arrestar personas, ampliar investigaciones y lograr mejores resultados”, explicó el secretario.
La DEA mantiene una presencia permanente en territorio mexicano mediante una oficina nacional ubicada en la Ciudad de México y oficinas residentes en otras nueve ciudades. De acuerdo con información institucional de la agencia, esas representaciones operan en Tijuana, Nogales, Hermosillo, Ciudad Juárez, Nuevo Laredo, Monterrey, Matamoros, Guadalajara y Mérida.
Desde esas oficinas, la agencia estadounidense participa en investigaciones bilaterales, proporciona información a otras dependencias estadounidenses y mantiene programas de capacitación y asistencia técnica para autoridades mexicanas. También colabora en investigaciones relacionadas con organizaciones dedicadas al tráfico de cocaína, metanfetamina, heroína y otras drogas hacia Estados Unidos.
Según la propia DEA, sus agentes en México también intercambian información con instituciones nacionales, proporcionan apoyo técnico y participan en investigaciones de organizaciones criminales con operaciones transnacionales. La agencia considera a los grupos delictivos mexicanos entre los principales responsables del traslado de drogas hacia territorio estadounidense.
Cole y Harfuch señalaron que actualmente existe comunicación frecuente entre sus equipos y un intercambio prácticamente diario de información. El jefe de la DEA aseguró que ambas partes mantienen respeto por las instituciones de cada país, en medio de una relación bilateral históricamente marcada por debates sobre soberanía y los límites de actuación de agentes extranjeros en México.
La revelación de la visita de Cole a la Ciudad de México confirma que la relación entre la DEA y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana incluye encuentros que no siempre son anunciados públicamente. El director estadounidense presentó ese acercamiento como parte de una cooperación que busca aumentar los resultados contra organizaciones dedicadas al narcotráfico y consolidar el intercambio de inteligencia entre México y Estados Unidos.













