El rey Harald V de Noruega, una de las figuras más queridas de las monarquías europeas y primo segundo de la difunta reina Isabel II del Reino Unido, falleció a los 89 años de edad, según confirmó la Casa Real noruega mediante un comunicado oficial.
Con su partida concluye un reinado marcado por la cercanía con el pueblo, el espíritu deportivo y un compromiso inquebrantable con la modernización de la institución monárquica en el país nórdico. Su hijo, el príncipe heredero Haakon, asume de forma inmediata el trono de la nación bajo el nombre de Haakon VIII.
Nacido el 21 de febrero de 1937 en la residencia real de Skaugum, Harald fue el primer príncipe heredero nacido en suelo noruego en más de 500 años. Tras la muerte de su padre, el rey Olav V, en 1991, Harald ascendió al trono bajo el lema «Todo por Noruega», el cual guio sus más de tres décadas al frente de la Jefatura del Estado.
Su liderazgo se caracterizó por una profunda vocación democrática y un tono humano que caló hondo en la sociedad noruega. A lo largo de los años, Harald V no solo defendió la inclusión, la diversidad y la tolerancia en su país, sino que también destacó como regatista de alto nivel, representando a Noruega en múltiples Juegos Olímpicos.
Tras la confirmación del deceso, el Consejo de Estado se ha reunido de urgencia para formalizar la sucesión. El hasta ahora príncipe heredero asume la corona como Haakon VIII, dando inicio a una nueva etapa para la monarquía noruega













