Personal de prácticas del Instituto Temazcalli denunciaron maltrato laboral, amenazas y exigencias sin sentido, y pese a que esta situación tiene más de dos años en lugar de mejorar la relación ha empeorado, situación que se está volviendo insoportable.  

Uno de los practicantes que prefirió mantener el anonimato, denunció que “en mi experiencia como practicante que escogió esta institución como su centro de prácticas, les puedo compartir que si bien aprendes mucho dentro de la institución por parte de los psiquiatras y personal que ahí laboran, al mismo tiempo, recibes cantidades industriales de maltrato laboral”. 

Relató que llegó a ese centro este año con información desactualizada de lo que se trabajaba en el lugar, “pero en vez de escuchar nuestras dudas, prácticamente se nos dijo: ‘aquí se trabaja de esta forma y punto’. Con el paso del tiempo, el terrorismo laboral comenzó a verse, haciéndonos solicitudes acompañadas de amenazas, haciéndonos sentir no bienvenidos”.  

Recordó que dentro del discurso del director de bienvenida a las prácticas profesionales, les dijo: “ustedes no son indispensables, si vienen o no, el centro sigue funcionando de igual manera”, levantando desde el primer día una gran bandera roja a lo que sería el ambiente laboral en este lugar. 

Agregan que la jefa del departamento de enseñanza, la psic. Cecilia Montoya Cabrera y el doctor Arellano; tienen un imperio basado en el terrorismo y el maltrato laboral, hacía los trabajadores y/o los practicantes.  

“La psicóloga Cecilia Montoya, jefa del departamento de enseñanza e investigación, se presenta como una persona cercana y flexible, cuando en realidad, esa es solo una careta ante una persona con muy poca o nula empatía, así como profesionalismo. Tornando cualquier situación e información que obtiene, en una pelea y guerra de carácter personal, sintiéndose la ama y señora del lugar, sobajando a los demás”, advierten. 

Los afectado señalan que es una gran lastima “que esté tipo de cosas sucedan en una institución que tiene una noble labor, y que, se dedican a la promoción y mejora de la salud mental de la población, pero con estos dos a cargo; se les olvida que (al menos en mi caso) los practicantes son personas y no robots, y los practicantes como los trabajadores son la cara del instituto”.  

Agregan que el instituto Temazcalli sería un gran centro de prácticas y de enseñanza si tan sólo realizaron una verdadera selección de personal en las áreas administrativas. 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí