TIERRA NUEVA. — Lo que debería ser una obra resuelta desde hace años terminó convirtiéndose nuevamente en un pendiente para el municipio. Los sanitarios del Campo Deportivo Ramiro Cuevas se encuentran en la etapa final de una nueva construcción, después de que trabajos realizados durante administraciones anteriores aparentemente no cumplieran con las condiciones necesarias.
El propio señalamiento sobre la necesidad de reconstruir o volver a intervenir estos espacios deja una pregunta inevitable: ¿qué pasó con los recursos públicos destinados a las obras anteriores y por qué terminaron siendo insuficientes?
Durante administraciones pasadas ya se habían realizado trabajos en los sanitarios del complejo deportivo; sin embargo, con el paso del tiempo quedaron evidenciadas deficiencias que obligaron a plantear nuevamente una intervención.
Más allá de presentar los nuevos trabajos como una solución, el caso pone sobre la mesa la importancia de revisar la calidad con la que se ejecutan las obras públicas. No basta con inaugurar, pintar o entregar un espacio si, pocos años después, vuelve a requerir una inversión para corregir lo que presuntamente se hizo mal.
La construcción de los nuevos sanitarios se encuentra actualmente en su etapa final y busca atender una necesidad de quienes utilizan diariamente este espacio deportivo.
Ahora el reto no solamente será concluir la obra, sino garantizar que los materiales, instalaciones y trabajos realizados tengan la calidad suficiente para evitar que dentro de algunos años vuelva a ser necesario gastar nuevamente dinero público en el mismo lugar.
Porque cuando una obra pública necesita ser corregida una y otra vez, la pregunta no debería ser quién la presume, sino quién supervisó que se hiciera bien desde el principio.












