TIERRA NUEVA. – Las campanas repicaron una vez más y las calles volvieron a llenarse de vida. Como ocurre cada año, el barrio de El Santuario abrió sus puertas para celebrar las tradicionales fiestas patronales en honor al Sagrado Corazón de Jesús, una celebración que trasciende lo religioso para convertirse en un reencuentro con la memoria, las raíces y los afectos. Desde temprana hora, cientos de familias comenzaron a llegar al templo que resguarda la imagen venerada por generaciones de terranovenses. Muchos regresaron desde otras ciudades para cumplir promesas, visitar a familiares o simplemente revivir esos momentos que marcaron su infancia y juventud. Durante la jornada principal se realizaron las tradicionales entradas de cera y las celebraciones religiosas, mientras que alrededor del templo se instalaron puestos de antojitos mexicanos cuyos aromas evocaban las fiestas de antaño. Entre música, risas y conversaciones, miles de visitantes recorrieron el lugar disfrutando del ambiente festivo. La música de banda acompañó gran parte de la celebración, mientras los danzantes aportaron color y tradición a una festividad profundamente arraigada en la identidad del municipio. Los juegos mecánicos volvieron a ser el punto de encuentro para niñas, niños y jóvenes que disfrutaron de una noche especial. Cuando la oscuridad cubrió el cielo, llegó el momento más esperado. Los fuegos pirotécnicos iluminaron El Santuario y arrancaron aplausos y emociones entre los asistentes, poniendo el broche final a una celebración que, año tras año, sigue demostrando que las tradiciones permanecen vivas en el corazón de Tierra Nueva. De nuevo se vivieron las tradicionales fiestas patronales del barrio de El Santuario, en honor al Sagrado Corazón de Jesús, en el templo donde es venerado. Fueron miles de visitantes en el día principal se dieron cita, durante el día hubo entradas de cera, misa, venta de antojitos típicos mexicanos, hubo grupos en vio en el Teatro del Pueblo. Hubo música de banda, danzantes, juegos mecánicos. Al final, como ya es toda una tradición, los fuegos pirotécnicos.












