VILLA DE REYES, S. L. P. – Luego que el gobernador del estado, Ricardo Gallardo Cardona, informara que su administración buscará rescindir el contrato de concesión de la Carretera 80 con la empresa Compañía Contratista Nacional (Coconal), a fin de que se deje de pagar peaje en la vía hacia la Zona Industrial, varias voces influyentes expresaron su respaldo a esa posible solución al endémico problema del abusivo cobro de peaje.
El mandatario estatal indico que cada trabajador tiene que desembolsar alrededor de 20 pesos diarios, lo que significa ganancias a la empresa por el orden de los 500 millones de pesos de lo que solo reporta al estado 2.3 millones de pesos.
En el Congreso del Estado, el diputado local Ramón Torres García consideró que cancelar a la empresa Coconal la concesión para la autopista 80 “sería una buena decisión, porque es una de las carreteras donde se cobra más caro por transitar”.
Por su parte, el también diputado, local José Antonio Lorca Valle, señaló que de un tiempo para acá se han tenido problemas como la empresa concesionaria, la Coconal que a lo largo de cerca de 40 kilómetros de la carretera 80 ha colocado tres casetas de cobro que afectan a los habitantes de las poblaciones de La Pila, Bledos y Calderón (en los municipios de la capital el primero y los otros en Villa de Reyes), así como a los trabajadores que laboran en las empresas instaladas en los parques industriales Logistik I y II.
Lorca Valle dijo que la empresa Coconal empezó a cobrar lo que quiere, pusieron más casetas para cobran por entrar al parque, incluso a los trabajadores, por lo que consideró que se tiene que revisar el contrato con esta empresa y rescindirlo.
También el titular de la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco), Juan Carlos Valladares Eichelmann, reconoció que las casetas de cobro en la Carretera 80 son un tema delicado porque ha habido varias inconformidades por parte de los empresarios que están establecidos en esa zona, además, de alguna forma esto genera un poco de “ruido” para atraer inversiones nuevas a los parques industriales y sobre todo al terreno de Ford que también se ubica en esa zona.
Al menos cada trabajador eroga más de cuatro mil pesos anuales en pago de casetas, situación que lastima las finanzas de las y los colaboradores, “gente que trabaja con salarios mínimos si afecta y si son medios se llevan cinco mil pesos anuales para aportación de casetas y no deben de pagar los trabajadores”.
Otra opción planteada, que pareciera la menos viable, sería que existiera un subsidio por parte del gobierno estatal para que se pueda ayudar a quienes trabajan en aquella zona y se evite cualquier afectación grave.













