SANTA MARÍA DEL RÍO. – El Ayuntamiento de Santa María del Río, a través de Obras Públicas, difundió el reemplazo de una tapadera de drenaje en la esquina de Francisco Villa e Ignacio Aldama, destacando que la acción mejora la seguridad de peatones y conductores.
Aunque mantener en buenas condiciones las alcantarillas es necesario, la publicación abre el debate sobre las prioridades del gobierno municipal: ¿desde cuándo una tarea básica de mantenimiento se presume como un gran logro de administración?
Cambiar una tapa es una labor ordinaria que forma parte de las responsabilidades municipales, no una obra de gran impacto ni una transformación de la infraestructura urbana.
La crítica no es que se realice este trabajo, sino la dimensión que se le da en la comunicación oficial. Mientras tanto, la ciudadanía espera calles en mejores condiciones, drenajes funcionales y proyectos que resuelvan problemas de fondo.
Además, el Ayuntamiento no informó cuánto costó la intervención ni si forma parte de un programa integral de mantenimiento.
Santa María del Río necesita obras, resultados medibles y transparencia en el uso de los recursos públicos. Cumplir con las tareas básicas es una obligación del gobierno, no una hazaña que deba venderse como una gran obra.










