La creciente necesidad de atención a la salud mental ha obligado a las universidades a mirar más allá de las aulas. En la UASLP, el aumento de personas que requieren acompañamiento psicológico ya se refleja en sus propias clínicas y plantea el reto de preparar a más profesionistas capaces de responder a un problema que ganó terreno después de la pandemia.
En ese escenario, el rector Alejandro Javier Zermeño Guerra inauguró la ampliación del edificio B de la Facultad de Psicología y reconoció que esta disciplina atraviesa un momento especialmente relevante por las necesidades que enfrenta actualmente la sociedad.
“Están en una etapa privilegiada, en una época y en una institución universitaria sólida donde están aprendiendo un tema de salud fundamental”, expresó ante estudiantes y docentes.
Zermeño destacó que las atenciones brindadas durante 2026 por las clínicas psicológicas universitarias muestran que estos espacios han dejado de representar únicamente una herramienta para la formación académica, también cumplen una función directa de acompañamiento para la comunidad universitaria.
El rector señaló que el escenario posterior a la pandemia modificó las necesidades sociales y elevó la importancia de contar con especialistas preparados para atender problemas relacionados con el bienestar emocional. Bajo esta perspectiva, sostuvo que quienes actualmente estudian Psicología enfrentarán una responsabilidad cada vez mayor al incorporarse profesionalmente.
La nueva infraestructura busca acompañar ese desafío. La ampliación permitirá fortalecer los espacios destinados a docencia, formación y actividades académicas de una Facultad que llega a su aniversario número 54.
El director del plantel, Jaime Sebastián F. Galán Jiménez, llamó a continuar fortaleciendo la institución bajo el lema “54 años construyendo la historia, transformando nuestro futuro”.
Durante la ceremonia, el profesor emérito José Carlos Zamora García, integrante de la primera generación de Psicología y primer director de la Facultad, recordó la transformación que ha experimentado el plantel desde sus primeros años hasta alcanzar su actual proyección.
Así, más que sumar metros a un edificio, la Universidad apuesta por ampliar la capacidad de una Facultad cuya especialidad enfrenta hoy uno de los desafíos sociales que mayor atención demanda.














