Testimonios notariados de Francisco Bojórquez, exdirector del Metro, revelan que en recorridos previos a la inauguración de la Línea 12 él advirtió posibles fallas en el sistema de vías.
Aunque en últimos años el Metro de la CDMX ha presentado diversos problemas en su operación, -incluidos flamazos, incendios, fallas en los neumáticos o en las puertas de los trenes-, ninguna de estas situaciones se compara con los impactos sociales y económicos que la Línea 12 ha ocasionado a la administración pública y a los ciudadanos desde antes de su inauguración el 30 de octubre de 2012.
Testimonios notariados del propio Francisco Bojórquez, director del Sistema de Transporte Colectivo (STC) entre 2006 y 2012, revelan que, en recorridos previos a la inauguración de la línea dorada, él advirtió posibles fallas en el sistema de vías.
Sobre este señalamiento, se lee en el testimonio notarial, el representante del consorcio constructor, el ingeniero Ricardo Moscoso Morán, informó que estaban trabajando en el relleno y compactado de balasto en las vías en las zonas donde hacía falta, especialmente en el tramo del Hospital Veinte de Noviembre a Zapata, así como en el perfilado del mismo.
Pero este no fue el único señalamiento hecho por el entonces director del Metro, 10 días después, de acuerdo con los testimonios contenido en el documento “Recopilación, análisis y emisión de opiniones técnicas – jurídicas y elaboración de memorias documentales del inicio de la operación de la Línea 12”, el cual está disponible en la propia pagina web del Metro, Bojórquez volvió a señalar el bamboleo de los trenes y soldaduras en el viaducto elevado de la línea, específicamente entre las estaciones Calle Once y Periférico Oriente.
El 6 de septiembre de 2012 el funcionario realizó un recorrido físico -dividido en tres tramos- por la línea 12 en donde observó y manifestó 38 incidencias.
De la estación Ermita hasta Mixcoac -tramo subterráneo- señaló permanentes bamboleos del tren, así como un movimiento diferencial entre los rieles en la entrada de la estación Eje Central.
Respecto al viaducto elevado, el funcionario informó, además de los bamboleos permanentes en toda la ruta, ligeros golpes en soldaduras.
En las curvas 11 y 12 correspondientes a las estaciones Nopalera – Zapotitlán, por ejemplo, se informó que -aún sin ser inaugurada la Línea 12- se presentaban desgastes o corrugaciones.
“Esto ocurre a lo largo del riel con radio menor en ambas vías. El Consorcio y el Proyecto Metro deben analizar y llegar a un diagnóstico que permita conocer la razón de estos desgastes que se están presentando de manera tan prematura, además de ejecutar acciones correctivas de manera inmediata”, se describía en el reporte fotográfico.
Estas fotos fueron enviadas mediante el oficio GOM/SGP/1286-2012 al director de diseño de instalaciones electromecánicas del Proyecto Metro y le solicitó que “de manera enunciativa más no limitativa se sustituyera el riel de las curvas 11 y 12, así como también solicitó que se realizara un análisis profundo para determinar las causas del desgaste”.
Hacia las 22:25 horas de este lunes 3 de mayo, la columna 69 que se ubicaba en la interesatción Olivos – Tezonco colapsó mientras un tren con pasajeros pasaba por el punto con dirección a la terminal Tláhuac.
Luego del colapso de una columna en las inmediaciones de la estación Olivos, lo que ha cobrado la vida de 25 persona y más de 70 heridos, se anunció el cierre indefinido de toda la línea dorada, la más nueva y moderna del STC.












