Novak Djokovic fue simplemente demasiado bueno en los momentos cruciales y se llevó su décimo título del Abierto de Australia y su vigésimo segundo trofeo de Grand Slam, luego de vencer a Stefanos Tsitsipas 6-3, 7-6 (4), 7-6 (5) en la Arena Rod Laver. La victoria permitió a Djokovic regresar al primer puesto de la clasificación de la ATP.
Djokovic abrió una ventaja de 4-1 en los primeros y cuando se vio 4 iguales, se llevó los últimos tres puntos. Lideró 5-0 el último tiebreaker, fue superior a Tsitsipas en todo el encuentro y cuando terminó se señaló a la sien, trepó a la grada y chocó el puño y saltó con su entrenador, Goran Ivasinevic, y otros miembros de su equipo antes de derrumbarse entre lágrimas. Regresó a la cancha, se sentó en su banco a un lado, se tapó el rostro con una toalla blanca y dejó escapar más lágrimas.
“Quiero decir que esta ha sido uno de los torneos más exigentes que he disputado en mi vida. El no haber podido disputado el año pasado, volver este”, dijo Djokovic, luciendo una chaqueta blanca con el número 22 en su pecho. “Y quiere agradecerle a toda la gente que que hizo sentir bienvenido, que me hizo sentir a gusto, para estar en Melbourne, estar en Australia”.














