Luego del anuncio de la investigación iniciada por la Contraloría Interna, a la administración municipal pasada, que encabezó Israel Reyna Rosas, las redes sociales se saturaron algunos, hay que reconocer, aunque no muchos aseguraban que eso no iba a pasar, que se investigara, mucho menos quien se pudiera presentar alguna denuncia en contra de quienes resulten responsables, uno de los teas son el referente al elevado número de “aviadores” que fueron detectados, personas que sin realizar ningún trabajo para el municipio, para la población, como suponía debía de ser, solo se presentaban a cobrar cada día de pago, eso era un secreto a voces, pues era bastante comentado en reuniones de amigos, con la seguridad que nada pasaría, púes estaba, según ellos, el continuismo, pero 12 mil 501 votos les hicieron volver al pueblito ese que llaman “la realidad” y debieron comenzar a empacar, para tratar de no dejar huella en esa pista de aterrizaje, pero el actual alcalde, Emmanuel Govea Díaz ya lo había sentenciado; al llegar a la presidencia se llevaría a cabo una minuciosa y exhaustiva auditoría con despachos contables y un grupos de abogados, para las acciones legales a que hubiese lugar. Obvio, hubo bravuconadas, envalentonadas y hasta mensajes con recordatorios familiares para las actuales autoridades, sin embargo, poco a poco, o mucho a mucho se obtuvieron datos de posibles pruebas y todo parece indicar que más pronto de lo que algunos suponen se tendrán resultados, con eso se dará puntual respuesta a la población que ahora exige que se actúe con la ley en la mano, nada de “borrón y cuenta nueva”. Mucha gente que fue afectada en sus bienes por venganzas por la errónea creencia de que “sino estás conmigo, estás contra mí”.
Y, para demostrar que ahora nadie estará ni puede estar por encima de la ley en este municipio, se procedió a la clausura de un restaurante, propiedad de Israel Reyna Rosas, el llamado “Río Santo”, de la calle Mariano Matamoros, a donde llegaron inspectores de la Dirección de Comercio Municipal, así como personal de la Dirección de Gobernación del Estado, acompañados, como es usual en este tipo de dispositivos, de la fuerza pública, en este caso la Policía Municipal, Policía Estatal y la Guardia Nacional, fue una revisión de rutina y, pues, de acuerdo a los datos hechos públicos, se encontró a menores en el interior y con suministro de bebidas embriagantes, lo cual está estrictamente prohibido, así, se procedió a la clausura del lugar. Pero cabe también hacer mención que igual, se hizo revisión en otros establecimientos que función de noche, es decir, no se puede calificar como una venganza política, simplemente la correcta observancia de la ley.
Una buena medida para tratar, en lo posible, de frenar los robos de vehículos en esta cabecera, al menos en lo que se refiere al estacionamiento público, sería la colocación de cámaras de videovigilancia, que sean monitoreadas, igual en la salida del pueblo, pues como es sabido, solo hay prácticamente una, al menos se podría colocar una cámara en el puente del río, con buena resolución. El martes pasado se llevaron dos vehículos, una camioneta estaba en el estacionamiento público. No se puede imaginar el daño para el Pueblo Mágico que a nivel nacional se diera a conocer que algún turista fuera dejado a pie, de ahí que se deben tomar providencias antes que eso pueda llegar a suceder, no es que los ciudadanos locales no cuenten, pero el anterior comentario es solo dejado como eso, un comentario. Ojalá, por el bien de todos, se haga algo al respecto, se tiene confianza que el alcalde Emmanuel Govea, sensible al sentir del pueblo, tome cartas en el asunto.













