Jamieson Greer afirmó que Washington acepta prolongar la disputa pese a las nuevas restricciones previstas para la próxima semana y a las represalias que ya rigen a ambos lados de la frontera
El Gobierno de Estados Unidos no tiene ningún problema en mantener su disputa comercial con Canadá, incluso aunque la próxima semana empiece a aplicar nuevas prohibiciones a la importación de productos canadienses, dijo el viernes el jefe de la representación comercial estadounidense (USTR), Jamieson Greer, a la cadena CNBC.
Sus declaraciones indican que Washington no ve mucha necesidad de ceder, pese a una disputa cada vez más profunda que ha tensado las relaciones entre estos aliados de larga data, ha desencadenado represalias a ambos lados de la frontera y ha suscitado nuevas dudas sobre el futuro del acuerdo comercial entre Estados Unidos, México y Canadá (TMEC).
Además, la administración del presidente Donald Trump amenaza con aplicar aranceles del 50% a automóviles, piezas y acero canadienses a partir de enero, un escenario que podría generar consecuencias significativas para la producción automovilística norteamericana.
Los aranceles de Canadá sobre los productos estadounidenses entraron en vigor a principios de mes, en represalia por las tarifas del 50% que Washington impuso a unos 20.000 millones de dólares en productos canadienses, después de que fracasaran varias rondas de negociaciones.
Algunos expertos creen que la administración Trump quiere llegar primero a un acuerdo con México, lo que podría darle más poder de negociación para conseguir un acuerdo más favorable con Canadá.
La próxima ronda de negociaciones con México podría tener lugar en octubre, según han declarado esta semana funcionarios mexicanos.
(Reuters)















