La alianza Escudo de las Américas formalizó un acuerdo que incluye a países cuyos gobiernos coordinarán sanciones financieras, controles migratorios, intercambio de inteligencia y persecución judicial de sus miembros
Estados Unidos y 14 países de América Latina y el Caribe anunciaron este martes en la sede de la ONU en Nueva York la primera acción conjunta para sancionar colectivamente a 24 grupos de crimen organizado de la región, a los que calificaron de “una amenaza inmediata y compartida”. El anuncio se produjo durante una reunión de la coalición “Escudo de las Américas”, liderada por Washington, en el marco de la 81ª Asamblea General de la ONU.
“Declaramos nuestra intención de imponer (…) el congelamiento de activos; restricciones migratorias y de visado para los miembros, asociados y simpatizantes de dichas organizaciones; y responsabilidad penal para las personas que, a sabiendas, proporcionen apoyo material, incluido el apoyo logístico, a esas organizaciones” explicó el texto.
Los 24 grupos señalados ya figuraban en listas de sanciones estadounidenses previas. Entre ellos están la Mara Salvatrucha salvadoreña, el Tren de Aragua venezolano, los principales cárteles mexicanos, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y disidencias de las FARC en Colombia, el Primeiro Comando da Capital y el Comando Vermelho brasileños, y Sendero Luminoso en Perú. Washington los tiene catalogados como organizaciones narcoterroristas desde hace meses, una designación que en la práctica habilita el uso de medidas militares contra ellas.
La iniciativa se enmarca en la Estrategia de Seguridad Nacional presentada por la Casa Blanca a finales del año pasado, que planteó una versión renovada de la Doctrina Monroe, la doctrina del siglo XIX que reivindicaba la primacía estadounidense en el continente. El propio Trump ha comenzado a llamarla “Doctrina Donroe”, un juego con su apellido que se popularizó en medios conservadores.
Bajo ese paraguas, el Pentágono lleva a cabo desde hace un año una campaña de ataques con drones contra presuntas narcolanchas en el Caribe y el Pacífico, que dejó más de 200 muertos según cifras oficiales de Estados Unidos. Brasil y México, dos de los países con mayor peso en la región, no forman parte de la coalición.
















