El enfrentamiento que se registró el pasado jueves en el penal de “El Castillo”, ubicado en Mazatlán, Sinaloa, se derivó de una riña entre miembros de la facción de Los Chapitos, confirmó Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).
Durante la conferencia de prensa matutina de este martes, el funcionario detalló que con la liberación de un miembro de Los Chapitos -que a su vez fungía como líder dentro del penal– dos células de esta facción sostuvieron una riña que, al escalar, provocó el ataque armado con saldo de 12 personas muertas y 16 heridas.
“Una persona que tenía un liderazgo importante dentro del centro penitenciario, del mismo grupo criminal de la facción de Los Chapitos, fue liberado. Y al quedarse estas pandillas del mismo grupo, del mismo bando, tuvieron una riña con armas de fuego que fue una escalada, y fue lo que provocó la riña”, explicó.
Luego de los hechos, dijo que se llevaron a cabo traslados programados con los que se prevé mantener el control del centro penitenciario, así como el mantener el penal bajo resguardo de autoridades federales.
Harfuch explicó que el reforzamiento de seguridad se extendió también al penal de Aguaruto respecto a los penales estatales, mientras que en los federales, detalló, se ha realizado desde el inicio de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo un aumento en la presencia de elementos de manera constante y revisiones continuas.
Luego del enfrentamiento armado, el funcionario detalló que será construido un nuevo penal en Culiacán, el cual forma parte de un plan más amplio que contempla seis centros penitenciarios con espacios para 18 mil 480 personas. Estos sitios se establecerán en los estados de Sonora, Nayarit, Estado de México, Chiapas y Veracruz.
Además, se tiene previsto que cuenten con cuartos con control con CCTV, sistemas de inspección e inhibidores de señal para mantener la seguridad en los centros penitenciarios.










