El fenómeno natural provocará fuertes lluvias en Durango, Nayarit, Sinaloa, Jalisco y Zacatecas.
Huracán Olaf ingresó a tierra la noche del jueves noche, alrededor de las 21:00 horas, en las inmediaciones de San José del Cabo, Baja California Sur, como huracán categoría 2 en la escala de Saffir-Simpson, con vientos máximos sostenidos de 155 kilómetros por hora (km/h) y rachas de 185 km/h. A las 22:00 horas
Sus bandas nubosas ocasionan lluvias puntuales torrenciales (de 150 a 250 milímetros [mm]) en Baja California Sur, muy fuertes (de 50 a 75 mm) en localidades de Nayarit y Sinaloa, fuertes (de 25 a 50 mm) en regiones de Jalisco, e intervalos de chubascos (de 5 a 25 mm) en Colima, Durango y Zacatecas.
Asimismo, se pronostican rachas de viento de 140 a 160 km/h, marea de tormenta de 5 a 7 metros (m) de altura y posibles trombas marinas en las costas de Baja California Sur, así como ráfagas de 60 a 80 km/h con olas de 3 a 5 m en las costas de Nayarit, el sur del Mar de Cortés y Sinaloa.
Hasta el momento, en el océano Pacífico se han formado los ciclones Andrés, Blanca, Carlos, Dolores, Enrique, Felicia, Guillermo, Hilda, Ignacio, Jimena, Kevin, Linda, Marty, Nora y Olaf.
Dolores tocó tierra el pasado 19 de junio e impactó especialmente en los estados de Colima y Michoacán y dejó tres muertos por tormentas eléctricas.
Mientras que a mediados de agosto las torrenciales lluvias generadas por el huracán Grace, formado en el Atlántico y que tocó tierra en el Golfo de México, provocaron la muerte de al menos once personas, ocho en el oriental estado de Veracruz y tres en el céntrico estado de Puebla, además de severas inundaciones y daños.
El ciclón había impactado días antes en la península de Yucatán, donde también dejó inundaciones y fallas eléctricas, aunque sin víctimas mortales.
Mientras que Nora, que tocó tierra el 28 de agosto, dejó un menor muerto en el estado de Jalisco y al menos siete desaparecidos, seis de ellos pescadores del estado de Guerrero.













