VILLA DE REYES, S. L. P. – Una posible malversación de fondos públicos se ha detectado en unas obras que se realizan en el Jardín de Niños “Ignacio Rivoli”, localizado en la localidad de Carranco, con fondos del programa Bienestar “La Escuela es nuestra”, se han hecho compras de las cuales no hay notas de remisión, mucho menos facturas y se involucra a dos personas, una es señalada como presunto arquitecto.
Se sabe que dicho programa tiene muchos filtros para que no haya desvío de recursos, pero según habitantes de Carranco, se ha invertido bastante dinero en las obras que se realizan en el plantel educativo, pero no se ha visto mucho avance, por ejemplo, señalan que algunos vidrios, supuestamente especiales, cuyo precio es bastante elevado, fueron colocados, pero nunca se les hizo saber si efectivamente eran los que se requerían.
Ahora bien, señalan a Eduardo N., y un sobrino de este, a quien identificaron como Raúl N., a quien identifican como el supuesto arquitecto que se hace cargo de las obras, según algunos vecinos, se han impuesto la tarea de investigar y, de entrada, señalan que han encontrado muchas irregularidades.
Señalan que; Siempre dicen que para trabajar una escuela debe de ser con arquitecto que esté avalado por SEGE y, al parecer el arquitecto que metió Eduardo N, no está avalado por la SEGE, que es su sobrino, él metió a trabajar aquí. Otra de las cosas es que, según este programa de La Escuela es Nuestra, ellos deben entregar nota, o notas originales a la tesorera, resulta que ellos nunca las han entregado
El arquitecto que llevó Eduardo, dijo que él no podía entregar notas que porque él compra material, como él trabaja en varias escuelas, compró material junto con los de otras, por eso él no podía entregar las notas.
Señalan que acudirán a Sedesore, quieren ir porque aún la tesorera de la Sociedad de Padres de Familia tiene algún dinero del recurso. A
Aparte, los trabajos que hicieron en el Jardín de Niños, están mal hecho esos trabajos. Sí, nos pusieron los vidrios pero como también aquí la directora siempre dijo que deben de ser vidrios especiales, verdad que no son cualquier vidrio que se deben de poner este menos tratándose de un kínder.
Las madres de familia exigieron al arquitecto les postrara evidencia que los vidrios eran los requeridos, sospechan que mandó poner vidrios normales y los cobra como si en verdad fueran especiales, pues no les ha presentado ninguna nota, ninguna factura de esas compras.











