Elena Gouliakova era conocida en Rusia por su calidad y talento en el patinaje, dos características que la pusieron en un avión con destino a México, en búsqueda de compartir su experiencia y ayudar a deportistas.

Elena tuvo una destaca carrera en su natal Rusia en los años de 1998 hasta el 2001, año en el que realizó el viaje a territorio mexicano. Por desgracia, nada salió como lo había planeado, la exfigura de las pistas de hielo arribó a nuestro país junto a su esposo Nikolay Suetov.
Durante algunos años, Gouliakova compartió su experiencia en algunas escuelas particulares e instituciones de gobierno, pero la falta de apoyo en los deportes invernales fue fundamental para no darle mayor proyección.
Esta situación le provocó sufrir problemas de ansiedad y trastornos mentales que fueron perjudicando su carrera y su vida personal, al grado que su esposo la dejó.
Sin dinero y con problemas para comunicarse, Elena comenzó a ser vista en diferentes calles con animales, durmiendo en callejones o puentes.
Elena Gouliakova llegó incluso a ser internada en el área psiquiátrica del penal de Topo Chico en 2016, pero se le otorgó su libertada eventualmente.



Recientemente se ha visto a Elena Gouliakova deambulando por las calles de Tepatitlán, Jalisco.











