Un profesor de estadística de la Universidad de Chicago publicó más de 200 artículos académicos en lo que va del año, una productividad que generó cuestionamientos entre investigadores y llevó a una plataforma especializada a retirar cientos de sus trabajos.
Nicholas Polson, profesor de la Escuela de Negocios Booth, reconoció que utilizó inteligencia artificial para ayudar en la elaboración de sus investigaciones, aunque no aclaró si informó sobre ese uso en los artículos publicados.
La plataforma SSRN retiró 257 trabajos de Polson durante el último mes y congeló las cuentas desde las que fueron enviados.
Un portavoz explicó que, aunque varios artículos no incluían una declaración sobre el uso de IA, la principal preocupación fue la inusual cantidad de trabajos enviados.
La producción de Polson ha llamado especialmente la atención porque, además de los más de 200 artículos, su nombre aparece en 14 libros publicados este año y otros dos previstos para los próximos meses.
“Más de 200 artículos en nueve meses es algo inaudito e increíble”, aseguró Jeremy Horpedahl, economista de la Universidad de Central Arkansas.
Los cuestionamientos ocurren en medio de un debate creciente sobre el impacto de la inteligencia artificial en la investigación académica. Investigadores advierten que un uso excesivo de estas herramientas podría facilitar la aparición de plagio, trabajos redundantes, citas inexistentes y errores en datos y análisis, además de aumentar la carga de editores y revisores.
Claudine Gartenberg, editora senior de la revista Organization Science, señaló que los envíos a su publicación se han duplicado desde la llegada de ChatGPT en 2022.
Elsevier, una de las principales editoriales académicas, reportó a su vez un incremento de alrededor de 68 por ciento en los trabajos enviados a sus revistas entre 2021 y 2025.
Gartenberg también advirtió que algunos revisores utilizan IA para evaluar investigaciones, lo que podría afectar la calidad del proceso de revisión por pares y, con ello, la confianza en los estudios publicados.
Polson, por su parte, rechazó las críticas y sostuvo que la inteligencia artificial simplemente le permitió avanzar más rápido en investigaciones que ya realizaba.
“Gran parte del trabajo pesado se vuelve mucho más fácil”, afirmó.
La Universidad de Chicago no respondió si exige a sus profesores revelar el uso de IA en sus investigaciones ni si planea revisar la producción académica de Polson.















