TIERRA NUEVA. – Ocho días después de que se le perdió el rastro, la búsqueda de don Elías terminó con una noticia dolorosa en el lugar donde fue visto por última vez: el Panteón Municipal, adonde había acudido para realizar un trabajo de albañilería durante la sepultura de doña Chayo.
Personal de Servicios Periciales y agentes policiales se presentaron en el camposanto, donde fue localizado el hombre que había desaparecido el miércoles 30 de septiembre. La noticia causó consternación entre quienes lo conocían, pues aquel día nada hacía pensar que sería la última vez que lo verían.
Don Elías había llegado temprano, después de la misa. Saludó a varias personas y se dispuso a continuar con el trabajo. En un momento comentó que iría por un bote de arena porque el material no sería suficiente. Se retiró y ya no volvió.
Los asistentes, entre ellos su ayudante, que llegó más tarde, decidieron continuar por su cuenta. Consiguieron pala, cuchara y llana, prepararon la mezcla y concluyeron las labores. Al terminar la jornada, se marcharon sin saber qué había ocurrido con el albañil; supusieron que se había ocupado en otra cosa y que cobraría después por el trabajo.
Pasaron ocho días sin noticias de su paradero, hasta que su localización confirmó el desenlace que hoy enluta a sus familiares y amistades. De manera preliminar, se indicó que pudo haber sufrido un paro respiratorio, aunque la causa del fallecimiento quedará sujeta al dictamen oficial.
La ausencia de don Elías deja también el recuerdo de un hombre apreciado por su trato y su conversación interminable, capaz de prolongar una charla con quienes compartían su amistad. Su muerte cierra de manera triste una desaparición que mantuvo la incertidumbre durante más de una semana.










