ZARAGOZA. – Denuncian riesgos en primaria Miguel Barragán: techo deteriorado, filtraciones y cables expuestos.
Padres de familia de la escuela ubicada en Ciudad 2000 advierten sobre posibles riesgos para los estudiantes y solicitan una inspección urgente del inmueble.
Las condiciones físicas de un salón de clases de la escuela primaria Miguel Barragán, ubicada en la calle 24 de la colonia Ciudad 2000, encendieron las alertas entre padres de familia, quienes denunciaron daños en el techo, filtraciones de agua, desprendimiento de concreto y cableado eléctrico expuesto en espacios utilizados por niñas y niños.
A través de fotografías compartidas, las familias evidenciaron el deterioro de distintas áreas del aula, donde la humedad y los fragmentos de material desprendido han generado preocupación por la seguridad de la comunidad escolar.
Uno de los aspectos que más inquietud provoca es el estado de las instalaciones eléctricas. De acuerdo con los denunciantes, dentro del salón hay cables expuestos y una caja eléctrica sin tapa, condiciones que consideran incompatibles con un espacio destinado a actividades educativas y en el que diariamente permanecen menores de edad.
Los padres señalaron que las afectaciones han obligado a suspender parcialmente las actividades escolares, ante la preocupación de que el deterioro del inmueble pueda derivar en un accidente.
Más allá de las molestias que ocasionan las filtraciones o el desgaste de la infraestructura, el desprendimiento de concreto y las deficiencias en las instalaciones eléctricas requieren una valoración técnica que permita establecer el nivel de riesgo y determinar si el espacio reúne las condiciones necesarias para continuar en funcionamiento.
Ante esta situación, las familias solicitaron la intervención de las instancias correspondientes para realizar una inspección estructural del plantel, revisar las instalaciones eléctricas y definir las medidas correctivas necesarias.
Entre sus principales demandas se encuentran una evaluación por parte de Protección Civil, la rehabilitación de las áreas dañadas, trabajos de impermeabilización y una revisión integral del sistema eléctrico.
Los padres de familia esperan que la denuncia sea atendida oportunamente y que se establezca una solución que permita garantizar condiciones adecuadas para el desarrollo de las actividades escolares.
La seguridad de los estudiantes debe ser una prioridad en cualquier plantel educativo. Por ello, determinar técnicamente el estado de las instalaciones y atender las deficiencias señaladas resulta fundamental para prevenir incidentes y ofrecer a niñas y niños un espacio digno y seguro para aprender.










