ZARAGOZA. -Estudiantes de cuarto, quinto y sexto grado de la Escuela Primaria Mártires de la Revolución participaron en una plática enfocada en reconocer, expresar y gestionar sus emociones desde la infancia.
Aprender a reconocer las emociones, expresar lo que sentimos y comprender que cada sentimiento tiene un valor son herramientas fundamentales para el bienestar emocional desde la infancia.
Bajo esta premisa, se llevó a cabo una plática sobre autocuidado e identificación de las emociones, dirigida a alumnas de la Escuela Primaria Mártires de la Revolución.
La actividad se realizó en el marco del Día Mundial de la Salud Mental, conmemorado cada 10 de octubre, y estuvo dirigida a niñas de cuarto, quinto y sexto grado de primaria, quienes participaron en un espacio dedicado a reflexionar sobre la importancia de cuidar su salud emocional.
La plática, titulada “Autocuidado e identificación de nuestras emociones”, fue organizada por Centro Libre en coordinación con el Instituto Municipal de las Mujeres (IMM), con el propósito de acercar a las estudiantes herramientas que les permitan identificar lo que sienten, comunicar sus emociones de manera saludable y desarrollar recursos para afrontar distintas situaciones de su vida cotidiana.
Durante este tipo de actividades, el aprendizaje emocional cobra especial relevancia, ya que reconocer sentimientos como la alegría, la tristeza, el enojo o el miedo permite a las niñas comprender mejor sus propias necesidades, fortalecer su autoestima y desarrollar relaciones más sanas con quienes las rodean.
Asimismo, fomentar el autocuidado desde edades tempranas contribuye a que las menores comprendan que todas las emociones son válidas y que expresarlas de manera adecuada forma parte de su desarrollo personal. Contar con espacios de escucha y confianza también resulta esencial para que puedan hablar de lo que sienten sin temor a ser juzgadas.
La salud mental durante la niñez es una parte indispensable del crecimiento, pues influye en la manera en que las niñas aprenden, conviven, enfrentan los desafíos y construyen su seguridad personal.
Con iniciativas de esta naturaleza, se busca fortalecer una cultura de bienestar emocional desde las aulas, recordando que enseñar a las niñas a conocerse, escucharse y cuidar de sí mismas es también brindarles herramientas para crecer con mayor confianza, seguridad y equilibrio emocional.
Porque cuidar la salud mental comienza desde la infancia, y aprender a reconocer nuestras emociones es el primer paso para construir una vida más saludable.










