La escena se repite cada mañana frente a la Escuela del Niño del Obrero: cartones, botellas, olor a orines y personas dormidas sobre la banqueta, justo en el acceso que utilizan decenas de niñas y niños para ingresar a clases.
Lo que debería ser un entorno seguro y digno para la comunidad escolar se ha convertido, según vecinos y padres de familia, en un foco de insalubridad y riesgo.
De acuerdo con los testimonios, personas en situación de alcoholismo han tomado la calle 1 de Mayo, en el barrio de San Sebastián, como un sitio para pernoctar.
Ahí mismo consumen bebidas alcohólicas y realizan sus necesidades fisiológicas, lo que ha generado un ambiente de suciedad, malos olores y temor entre quienes transitan diariamente por la zona.
Padres de familia expresaron su preocupación por la exposición de los menores a este tipo de escenas, además del riesgo sanitario que implica la presencia constante de desechos y fluidos en la vía pública.
Señalaron que, al llegar por la mañana, los estudiantes deben esquivar a personas dormidas o pasar entre basura y residuos, lo que consideran inaceptable en las inmediaciones de un plantel educativo.
Vecinos del barrio también han manifestado que la problemática no es nueva y que, pese a múltiples reportes, la situación persiste sin solución. Advierten que, de no atenderse, podría derivar en conflictos mayores o en un problema de salud pública.
La comunidad exige una intervención efectiva que permita recuperar el espacio público y garantizar condiciones seguras y dignas para las familias y los alumnos de la Escuela del Niño Obrero.











