BlackRock, el mayor administrador de activos del mundo, consideró que México mantiene condiciones favorables para atraer inversión de largo plazo, pese a los riesgos asociados con la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y las advertencias de las agencias calificadoras sobre la situación fiscal del país.
Durante la presentación de las Perspectivas Globales de Medio Año del BlackRock Investment Institute (BII), el director general de BlackRock México, Sergio Méndez, afirmó que la economía mexicana conserva fortalezas estructurales que continúan despertando el interés de inversionistas internacionales, principalmente por su integración con Norteamérica, su ubicación geográfica, la disponibilidad de mano de obra calificada y el potencial para desarrollar proyectos de infraestructura y energía.
“México necesita más inversión para crecer de manera sostenida en las siguientes décadas”, afirmó el directivo, al señalar que la firma mantiene una visión favorable sobre el desempeño económico del país y considera que el gobierno busca generar condiciones para fortalecer el ambiente de negocios.
Méndez destacó que el sector energético representa actualmente la principal oportunidad de inversión en México, al asegurar que existe un creciente interés de empresas nacionales y extranjeras por participar en proyectos de generación eléctrica.
“El sector energético en México es la gran oportunidad”, sostuvo. Agregó que las recientes subastas relacionadas con generación de energía han mostrado una amplia participación del sector privado, lo que, a su juicio, refleja confianza en el mercado y brinda mayor certidumbre para los inversionistas.
Además del sector energético, BlackRock identificó oportunidades en infraestructura logística y centros de datos, impulsadas por la cercanía con Estados Unidos y el fenómeno de relocalización de empresas o nearshoring, que continúa posicionando a México como un destino estratégico para cadenas de suministro internacionales.
Por su parte, José Luis Ortega, director de Inversiones Activas de BlackRock México, reconoció que existen riesgos relacionados con el grado de inversión soberano del país, una preocupación que ha sido señalada por diversas agencias calificadoras. No obstante, afirmó que la firma confía en que México conservará esa calificación.
“Hay riesgos definitivamente en cuanto al grado de inversión; debido a ello, las calificadoras se han alineado en advertirlo, pero el gobierno está tratando de atacar que ese aumento en la deuda suba lo menos posible, para evitar un deterioro mayor, por lo que confiamos en que mantendremos el grado de inversión”, explicó.
Respecto al T-MEC, ambos directivos coincidieron en que el proceso de revisión del acuerdo comercial genera incertidumbre para algunos inversionistas; sin embargo, descartaron una salida masiva de capitales.
Méndez señaló que la relación económica entre México, Estados Unidos y Canadá es tan estrecha que deshacer esa integración sería altamente complejo y poco conveniente para cualquiera de los tres países.
“Con T-MEC o no T-MEC hay mucha presencia extranjera”, afirmó al mencionar que sectores como energía, logística y centros de datos mantienen un elevado interés por parte de empresas internacionales.
En materia de política monetaria, BlackRock prevé que la Reserva Federal de Estados Unidos mantendrá sin cambios su tasa de interés durante el resto del año. No obstante, advirtió que un eventual repunte de la inflación podría modificar ese escenario y obligar al banco central estadounidense a endurecer nuevamente su política monetaria.
Sobre el auge de la inteligencia artificial, Méndez descartó que exista una burbuja generalizada en el sector tecnológico, aunque reconoció que no todas las empresas vinculadas con esta tecnología lograrán consolidarse como líderes en el mercado.
El directivo también abordó la estrategia tecnológica de BlackRock, luego de que la firma anunciara planes para incorporar activos financieros tradicionales al ecosistema de activos digitales mediante procesos de tokenización.
Explicó que el objetivo es permitir que productos de inversión de largo plazo, incluidos algunos fondos cotizados (ETF) de iShares, puedan adquirirse desde billeteras digitales compatibles con criptomonedas y stablecoins, facilitando el acceso de nuevos inversionistas sin modificar la naturaleza del negocio.
“No vamos a dejar de ser nunca un gestor de inversión por naturaleza”, subrayó.
Méndez explicó que la tecnología representa una parte cada vez más importante de la operación de la compañía, particularmente mediante plataformas como Aladdin, el sistema desarrollado por BlackRock para analizar riesgos y administrar portafolios de inversión, el cual actualmente es utilizado por instituciones financieras de todo el mundo. Agregó que el negocio tecnológico ya aporta alrededor del 15 % de los ingresos de la empresa y prevé que esa participación continúe aumentando conforme crezca la demanda de soluciones basadas en análisis de datos e inteligencia artificial.












