SANTA MARÍA DEL RÍO. – La instalación de la vendimia navideña en la plaza Martín Bautista y parte de la plaza principal de Santa María del Río dejó más afectaciones que beneficios.
Con el argumento de obtener recursos extraordinarios durante la temporada decembrina mediante la renta de espacios comerciales, la administración municipal decidió modificar, sin mayor planeación, el punto de llegada de los autobuses foráneos.
La consecuencia fue inmediata: el arribo de las unidades se trasladó al jardín de La Madre, un espacio que tradicionalmente se utiliza durante la feria, obligando a usuarios —entre ellos adultos mayores, familias y comerciantes— a caminar varios cientos de metros para llegar a su destino.
El problema se agrava cuando se considera que muchos pasajeros cargan equipaje pesado o mercancía, convirtiendo el trayecto en una molestia innecesaria.
Todo este ajuste urbano se realizó para dar paso a una vendimia que, según la percepción ciudadana, resultó desangelada, con poca afluencia y escaso impacto económico real.
Es decir, se sacrificó la comodidad y seguridad de los usuarios del transporte público por una actividad temporal que no cumplió las expectativas.
La inconformidad no tardó en manifestarse entre los habitantes, quienes cuestionan la falta de sensibilidad y planeación del gobierno municipal. Para muchos, este episodio es una muestra más de decisiones improvisadas que priorizan ocurrencias sobre las verdaderas necesidades de la población.
Bajo la administración de la alcaldesa Isis Díaz, señalan vecinos, Santa María del Río parece gobernarse al vaivén de ideas momentáneas, sin medir consecuencias.














